Tochimilco honra sus raíces indígenas; Armenta llama a convertir el reconocimiento en oportunidades

Tochimilco. Entre colores, tradiciones y el orgullo de pertenecer a una comunidad originaria la plaza principal de éste municipio se convirtió en escenario de un encuentro que puso en el centro la memoria, la identidad y las aportaciones de los pueblos indígenas de Puebla. En el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas el gobernador del estado Alejandro Armenta encabezó en este lugar cerca del Popocateéptl un acto de reconocimiento a la aportación histórica, cultural y social de las mujeres y hombres indígenas de La Magdalena Yancuitlalpan y de las comunidades originarias de esta región. El encuentro reunió a autoridades estatales, representantes de los poderes Legislativo y Ejecutivo así como habitantes de distintas comunidades quienes hicieron de la jornada una expresión de identidad y pertenencia. La plaza se convirtió por momentos en un espacio donde las tradiciones adquirieron rostro: el de las mujeres y hombres que mantienen vigentes conocimientos transmitidos de generación en generación, las lenguas originarias, las expresiones artesanales y una cosmovisión que forma parte de la historia viva de Puebla. Durante su intervención Armenta destacó la necesidad de dejar atrás la indiferencia hacia los pueblos originarios y planteó que el reconocimiento debe acompañarse de acciones concretas. “Se trata de brindarles oportunidades con el acercamiento de los servicios”, expresó el mandatario al señalar la importancia de que las comunidades indígenas tengan acceso a mejores condiciones y a políticas públicas incluyentes. El mensaje encontró especial significado en una región donde la identidad indígena continúa presente en la vida cotidiana. En comunidades como La Magdalena Yancuitlalpan las mujeres y los hombres desempeñan un papel fundamental en la conservación de prácticas ancestrales desde la elaboración de textiles y otras expresiones artesanales hasta la transmisión oral de conocimientos, costumbres y tradiciones. La jornada también permitió poner el foco en el papel de las mujeres indígenas. Su participación trasciende el ámbito familiar: contribuyen al sostenimiento de la economía de sus hogares y, al mismo tiempo, son piezas fundamentales para preservar la lengua, las tradiciones y los conocimientos comunitarios. En ese sentido reconocer a los pueblos originarios implica también mirar hacia quienes han mantenido vivas sus expresiones culturales a pesar de los cambios sociales y económicos de las últimas décadas. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestran la relevancia de la población indígena en Puebla. De acuerdo con información censal más de un millón de personas en el estado se reconocen como indígenas una proporción cercana al 16 por ciento de la población estatal. Son comunidades que forman parte de la diversidad cultural poblana y que enfrentan, al mismo tiempo, retos relacionados con el acceso a servicios, oportunidades económicas, educación, infraestructura y preservación de sus lenguas y manifestaciones culturales. El Día Internacional de los Pueblos Indígenas quedó establecido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1994 con el propósito de reconocer la diversidad, promover los derechos de los pueblos indígenas y llamar la atención sobre las condiciones sociales que enfrentan. Por ello la conmemoración en Tochimilco adquirió una dimensión que fue más allá del homenaje. El encuentro planteó la necesidad de que el reconocimiento cultural se traduzca en políticas públicas capaces de atender las necesidades de las comunidades originarias. Tochimilco, enclavado en las faldas del volcán Popocatépetl y con una profunda herencia nahua, ofreció el escenario para esa reflexión. La plaza principal, habitualmente espacio de convivencia cotidiana, se transformó en un punto de encuentro entre generaciones y autoridades. Allí las expresiones culturales recordaron que las raíces indígenas no pertenecen únicamente al pasado: forman parte del presente y continúan construyendo el futuro de la región. La jornada concluyó entre muestras culturales y expresiones tradicionales. Fue, en esencia, una celebración de la identidad pero también un llamado a que el vínculo entre gobierno y comunidades originarias se fortalezca. Porque en Tochimilco, donde la montaña domina el horizonte y la memoria comunitaria permanece arraigada, la cultura indígena no es una pieza de museo. Es una presencia viva que sigue latiendo en el corazón de Puebla. También puedes leer: Advierten sobre la pérdida de la identidad de gastronómica de la comunidad indígena La Magdalena Axocopan, en Atlixco La entrada Tochimilco honra sus raíces indígenas; Armenta llama a convertir el reconocimiento en oportunidades aparece primero en La Jornada de Oriente .