Girona reúne a más de 1.700 líderes indígenas y científicos en una cumbre histórica sobre la ayahuasca
El Auditorio de Girona acoge desde este viernes y hasta el próximo domingo el Foro Mundial de la Ayahuasca, un encuentro internacional concebido para tender puentes entre la sabiduría ancestral, la investigación científica y la sostenibilidad biocultural. Bajo el lema central 'Un nuevo tiempo de alianza', la cumbre reúne a representantes de más de una veintena de pueblos originarios, investigadores de la salud, juristas y académicos de diversos países. El objetivo de la cita consiste en abrir un espacio de debate multidisciplinar centrado en la salud mental, los derechos humanos, la bioética y la preservación ambiental frente a los desafíos impuestos por la crisis climática y la globalización. La convocatoria se produce tras una década de trabajo conjunto y responde a una petición formulada directamente por las propias comunidades amazónicas para dialogar con el mundo académico y científico en igualdad de condiciones. Los organizadores han remarcado en la presentación oficial que buscan romper las ideas preconcebidas que rodean a esta práctica, situando en el centro del debate el liderazgo indígena y la defensa de los ecosistemas. Para ello, la organización está coordinada conjuntamente por la fundación ICEERS (International Center for Ethnobotanical Education, Research and Service) y los institutos amazónicos Yorenka Tasorentsi y Nixiwaka. El director ejecutivo y fundador de ICEERS, Benjamin De Loenen, ha señalado durante la rueda de prensa que el foro pretende ensanchar la perspectiva con la que se aborda la ayahuasca desde la sociedad occidental. "No estamos hablando de una sustancia, estamos hablando de sistemas de conocimiento muy complejos", ha aseverado el directivo al recordar que estas medicinas constituyen auténticos pilares de existencia para las culturas amazónicas. Asimismo, De Loenen ha subrayado que vincular estas prácticas únicamente con el auge comercial de las terapias psicodélicas ignora la profunda preparación y la exigente responsabilidad comunitaria que asumen los guías espirituales tradicionales. En este sentido, el portavoz de la organización ha explicado que el encuentro cuenta con líderes que habitan en zonas gravemente golpeadas por conflictos armados y que emplean la medicina tradicional para sanar heridas colectivas. "De esto estamos hablando. No estamos hablando solo de lo que nosotros creemos", ha remarcado De Loenen para ilustrar el papel de estos saberes en el tratamiento de traumas derivados de la violencia y en la defensa de sus propios hábitats. La creciente popularización internacional de la ayahuasca y el consecuente riesgo de extractivismo vegetal en diversas regiones selváticas ocupa un lugar primordial en el programa de trabajo. De Loenen ha reconocido que el aumento de la demanda exterior genera presiones sobre la flora local en la cuenca amazónica, dentro de un escenario más amplio marcado por la actividad petrolera y minera, el deterioro ambiental y las continuas amenazas contra las poblaciones nativas. La artista visual y representante del pueblo Yepá Mahsâ, Daiara Tukano, ha expuesto la visión de las comunidades sobre este fenómeno de expansión global. Tukano ha recordado que esta medicina recibe diferentes nombres según la etnia, como 'caapi' en su lengua materna, y ha denunciado que la difusión mundial no ha ido acompañada de un entendimiento profundo. "El conocimiento para nosotros no es poder, es responsabilidad, cuidado y compromiso", ha sentenciado la artista al advertir de los intereses comerciales y de la apropiación cultural por parte de la industria farmacéutica. La confluencia entre la biomedicina occidental y la tradición médica ancestral halla su máximo exponente en la figura de Adana Omágua Kambeba, médica y lideresa del pueblo Omágua Kambeba. Tras formarse en una universidad federal de Brasil y avanzar paralelamente en su preparación como 'pajé' tradicional, la doctora ha ejercido como mediadora en centros hospitalarios y unidades de cuidados intensivos brasileñas para facilitar el entendimiento mutuo. Omágua Kambeba ha manifestado que la coexistencia de ambos modelos supone un reto constante, aunque insiste en que no debe establecerse ninguna jerarquía entre ellos. "Un diálogo no significa ser iguales, significa una relación simétrica. No existe mejor ni inferior, superior ni inferior", ha declarado la facultativa para ilustrar cómo la ciencia tradicional indígena y la medicina moderna pueden enriquecerse mutuamente en beneficio de la salud pública. El evento ha movilizado a más de 1.700 asistentes, entre participantes, personal técnico, voluntarios y una delegación de más de 120 líderes indígenas. La programación se divide en cuatro bloques: gobernanza territorial y derechos bioculturales, salud integrativa y etnofarmacología —que incluye investigaciones en bioacústica vegetal—, políticas públicas y reducción de riesgos, y un extenso programa dedicado a la creación cultural y artística. Por su parte, el concejal de Acción Climática de Girona, Sergi Cot, ha destacado el valor de los conocimientos ancestrales en la preservación del planeta y ha valorado positivamente la acogida en la ciudad frente a la crisis climática global. "Es un momento también para reivindicarlas", ha manifestado el edil municipal al denunciar los impactos sociales que sufre la Amazonía. Además, la programación previa al congreso ha ofrecido a la ciudadanía actividades culturales como la plantación simbólica 'Un árbol para el futuro' en las huertas de Santa Eugènia, la proyección del documental 'Antonio & Piti' de Vincent Carelli y Wewito Piyão en el Centro Cultural La Mercè, y conciertos de la delegación Asháninka.
9 de septiembre de 2026Cope